
Cerca de seis meses llevo pensando en cómo escribir en este blog que empiezo hoy. Sí, decidí lanzarme a la piscina vacía, sin más nada que este post. La sensación es parecida al primer día del curro. Nadie sabe nada de ti, sin referencias, sin el típico "es amigo de...", "compañera tal...", etc.
Eres un papel en blanco, un borrador. Te lo juegas todo en dos segundos, la primera impresión es lo que cuenta.
Me lo jugaré todo en una frase:
"Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".
De uno de los grandes, Friedrich Nietzsche
Uno de mis porqués es este blog.